El Sevilla realizó el pasado domingo un gran partido en uno de los estadios más difíciles de toda LaLiga Santander, presentando de inicio un once muy contundente. Lopetegui quiso jugarle al Getafe con físico pero sin olvidar el toque. Al Getafe le cogió un poco por sorpresa el planteamiento, pero no fue hasta el minuto 43, en un resbalón de Etebo, cuando se desatascó el partido. Reguilón aprovechó el error del zaguero para hacerse con el balón y asistir a Ocampos, que sólo tuvo que empujarla para adelantar a los suyos. El gol hundió la moral de los locales y puso la de los sevillistas por las nubes. Sin embargo, la sonrisa decaía un poco al ver que Vaclick se retiraba a vestuarios con molestias, teniendo que sustituirle Bono. En la segunda parte el Sevilla continuó ordenado y con las ideas claras, y en una falta colgada por Suso, Luuk de Jong aparecía para regalarle el segundo a Fernando. El Getafe ya no sabía qué hacer y se limitó a hacer faltas y protestar, tardando poco el Sevilla en anotar de nuevo. Esta vez fue Koundé, en un disparo cruzado desde el vértice del área, el que puso el balón al fondo de la meta de un Soria que no tuvo su día.
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